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ManosTal vez haya notado que la piel de sus palmas es diferente de la piel del dorso de su mano. Las palmas, que son ricas en lípidos epidérmicos y tejido conectivo, son especialmente gruesas, mientras que el dorso tiene una piel relativamente delgada, ya que carece de tejido graso. Como las palmas no tienen vello, carecen del sebo que suministra los lípidos que fijan la humedad. Las palmas pueden estar sudorosas porque las glándulas sudoríparas en esta área tienen una mayor densidad que las de cualquier otra área del cuerpo. Esto no compensa la falta de factores de humectación natural y de lípidos protectores. En las palmas, hay aproximadamente 400 glándulas sudoríparas por centímetro cuadrado, comparado con apenas 100-200 en otras áreas de la piel. Por lo tanto, las manos húmedas son comunes cuando el cuerpo está bajo algún tipo de estrés físico o psicológico que cause un incremento en el flujo de sudor. |
Normalmente, el tejido graso del subcutis suministra un almacenamiento de energía para el cuerpo. Sin embargo, en las palmas de las manos, las plantas de los pies y las nalgas, su papel principal es el de un sistema de amortiguación. |
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El lavado frecuente, la exposición a sustancias alcalinas y ácidas, el contacto con solventes, la exposición UV, el calor, el frío y el esfuerzo mecánico ponen a las manos bajo estrés. Las exigencias diarias de las manos implican que cualquier esfuerzo excesivo las resecará con mayor rapidez. Si la piel de las manos no se puede regenerar adecuadamente debido al estrés, entonces se reduce su función de barrera, lo que puede causar una mayor incidencia de dermatitis por contacto. La función de barrera puede mejorar si se mantienen las manos bien humectadas. |
Del 15 al 35% de los trabajadores padecen dermatitis en las manos. La dermatitis afecta principalmente a los trabajadores jóvenes, en su mayoría mujeres, que trabajan o reciben capacitación en ocupaciones que suelen ejercer estrés sobre las manos, como estilistas o personal médico. |
